Una amiga me pasó un ejemplar de la revista donde trabajaba y me llamó la atención que el tema de la misma era la fiesta. No soy muy fiestero, pero mi atención se centró un este reportaje, de este lugar que a muchos les parece feo y desagradable, donde “es prohibido tirar la chencas al suelo poque las marìas se queman los pies” (típico guatemalteco caquero que habla mal de las cosas que le son extrañas). Decidí poner un fragmento de este texto de Julio Serrano, porque comprendí que es un lugar de culto, uno de los verdaderos lugares alegres de nuestra triste ciudad, uno de los lugares donde el MusikonPerez se baila, se goza y disfruta.
TRADICIÓN, BAILE Y SALÓN
“Pareciera que sin mucho esfuerzo se puede hacer una cartografía de la vida dominical y su casi predecible rutina. Aunque siempre hay opciones. Para ellas existe la posibilidad de ponerse un vestido bonito, unos tacones; y ellos con la camisa adentro. Es el día de descanso por excelencia, que no se olvide.
Un gran porcentaje de guatemaltecos a las cuatro de la tarde de un domingo hacen algo más simple y elemental, están disfrutando de la vida con todo; la elección, sin muchas complicaciones, es el bailongo, el dancing, el mero chinique señoras y señores.
El Transmetro me deja a dos cuadras, camino y justo frente al McDonalds de la Bolívar hay una hay un lugar legendario conocido como Guatemala Musical. Una gran puerta deja ver una manta con letras de colores y que reza : “Este domingo: la internacional Alma Tuneca y Chentío y su Marimba Concepción. Desde las 3 de la tarde. admin. Q20.00”.
La Avenida Bolívar es un microcosmos, Guatemala Musical es en sí misma Guatemala, así de sencillo es un bello extracto de este difícil país.
Entro pues al salón de baile, al gran templo. La pista es grande, es como un gimnasio, alrededor bancas de madera, en el techo adornos de colores, y al fondo dos marimbas con sus respectivas orquestas.
No has bailado nada hasta que no has bailado con Alma Tuneca: “Somos la Santanera de Guatemala” me comenta José Pac, luego de 25 años de tocar en la orquesta, “en el 91 para una fiesta de la Independencia en Los Ángeles fuimos el show principal, nuestros teloneros: Alux Nahual y Ricardo Arjona” añade. Luego me acerco a una joven señora que camina vestida con una falda corta y una gran sonrisa, es parte del equipo. Se llama Mirna, ella baila y canta desde hace 10 años en bandas musicales, “me fascina trabajar con hombres” dice con una sonrisa muy sugerente. La gente es muy respetuosa, de chulearla no pasan.
Nora y Ana son dos hermanas que viven en Palín. Viajan todos los domingos desde hace cuatro años para ir a Guatemala Musical, ya son conocidas, su músico favorito: Fidel Funes. “En este sitio es muy raro que a alguien le digan que no, se trata de bailar”, al fondo suena una de las clásicas de Alma Tuneca, La chichicúa, un tanto fuera de lugar les pregunto si les gusta el reagetón, dicen que no, “la marimba es más honrada”.
Guatemala Musical tiene más de 35 años de existir. Hasta la fecha reúne un promedio de 400 bailadores todos los domingos. Gente animada y sencilla que solo quiere pasar un buen rato de diversión. Es un ambiente bastante “sano”, la gente se mira y se saluda, se sonríe, los patojos respetan a las patojas y los novios se besan serenamente de piquito”.
EL TEXTO COMPLETO LO ENCONTRÁS EN www.revistataxi.com
TRADICIÓN, BAILE Y SALÓN
“Pareciera que sin mucho esfuerzo se puede hacer una cartografía de la vida dominical y su casi predecible rutina. Aunque siempre hay opciones. Para ellas existe la posibilidad de ponerse un vestido bonito, unos tacones; y ellos con la camisa adentro. Es el día de descanso por excelencia, que no se olvide.
Un gran porcentaje de guatemaltecos a las cuatro de la tarde de un domingo hacen algo más simple y elemental, están disfrutando de la vida con todo; la elección, sin muchas complicaciones, es el bailongo, el dancing, el mero chinique señoras y señores.
El Transmetro me deja a dos cuadras, camino y justo frente al McDonalds de la Bolívar hay una hay un lugar legendario conocido como Guatemala Musical. Una gran puerta deja ver una manta con letras de colores y que reza : “Este domingo: la internacional Alma Tuneca y Chentío y su Marimba Concepción. Desde las 3 de la tarde. admin. Q20.00”.
La Avenida Bolívar es un microcosmos, Guatemala Musical es en sí misma Guatemala, así de sencillo es un bello extracto de este difícil país.
Entro pues al salón de baile, al gran templo. La pista es grande, es como un gimnasio, alrededor bancas de madera, en el techo adornos de colores, y al fondo dos marimbas con sus respectivas orquestas.
No has bailado nada hasta que no has bailado con Alma Tuneca: “Somos la Santanera de Guatemala” me comenta José Pac, luego de 25 años de tocar en la orquesta, “en el 91 para una fiesta de la Independencia en Los Ángeles fuimos el show principal, nuestros teloneros: Alux Nahual y Ricardo Arjona” añade. Luego me acerco a una joven señora que camina vestida con una falda corta y una gran sonrisa, es parte del equipo. Se llama Mirna, ella baila y canta desde hace 10 años en bandas musicales, “me fascina trabajar con hombres” dice con una sonrisa muy sugerente. La gente es muy respetuosa, de chulearla no pasan.
Nora y Ana son dos hermanas que viven en Palín. Viajan todos los domingos desde hace cuatro años para ir a Guatemala Musical, ya son conocidas, su músico favorito: Fidel Funes. “En este sitio es muy raro que a alguien le digan que no, se trata de bailar”, al fondo suena una de las clásicas de Alma Tuneca, La chichicúa, un tanto fuera de lugar les pregunto si les gusta el reagetón, dicen que no, “la marimba es más honrada”.
Guatemala Musical tiene más de 35 años de existir. Hasta la fecha reúne un promedio de 400 bailadores todos los domingos. Gente animada y sencilla que solo quiere pasar un buen rato de diversión. Es un ambiente bastante “sano”, la gente se mira y se saluda, se sonríe, los patojos respetan a las patojas y los novios se besan serenamente de piquito”.
EL TEXTO COMPLETO LO ENCONTRÁS EN www.revistataxi.com


